el CASTRO de SAN ISIDRO
(BOUSOÑO-BRAÑAVELLA, SAN MARTÍN DE OSCOS-PESOZ)EL CASTRO DE SAN ISIDRO se localiza sobre la línea de cumbres que señala la divisoria administrativa entre los municipios de Pesoz y San Martín de Oscos. Con una altitud superior a los 600 metros, es el asentamiento más elevado de cuantos han sido catalogados en la cuenca del río Navia.
No es esta la única singularidad que ofrece pues constituye, además, el único caso documentado en Asturias donde se puede contemplar un tipo de fortificación excepcional en nuestra región: son las PIEDRAS HINCADAS, también denominadas Caballos de Frisia.
Las ruinas se extienden sobre una superficie ligeramente inferior a 1 Ha., de la cual, buena parte, está ocupada por las fortificaciones que protegían el poblado. El visitante podrá observar, en su aproximación al cerro, la SUCESIÓN DE FOSOS (hasta 4 en el flanco S.O.) que rodean el acceso al recinto. Sobre los parapetos intermedios se disponen las "piedras hincadas", sucesivas líneas de losas de pizarra verticales interpuestas, muy eficaces para dificultar el paso al enemigo. Tras ellos se alza una MONUMENTAL MURALLA, de 3 metros de anchura, cuyo trazado permite realizar un recorrido completo al yacimiento. En las zonas excavadas se puede observar la profundidad original de los fosos y origen de los parapetos, el paseo de ronda interior de la muralla o alguna de las CONSTRUCCIONES DESCUBIERTAS en el interior del recinto.
La fundación del castro parece estar relacionada con la apertura de las minas de oro que Roma explota durante los siglos I y II de la Era, de las cuales existe un magnífico ejemplo, a muy poca distancia, en el vecino pueblo de Arruñada (San Martín de Oscos).