La información aquí recogida es un extracto no actualizado (realizado en el año 2.000) de investigaciones originales de Ángel Villa Valdés.  Aconsejamos al visitante que complete sus noticias visitando las siguientes páginas:
Castros de Asturias |  Arqueología castreña, excavaciones, yacimientos visitables, catálogos y bibliografía arqueológica
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Los Castros del valle del Navia El Castro de Pendia
Introducción histórica El Castro de San Isidro
El Castro de Coaña: Historia de un descubrimiento El Castro de Chao Samartín
El Castro de Coaña Saunas Castreñas
El Castro de Mohías  

el CASTRO de CHAO SAMARTÍN
(CASTRO, GRANDAS DE SALIME)

Bajo las telas protectoras de las excavaciones se extienden los testimonios de una sociedad que alcanzó hace casi dos mil años un grado de refinamiento urbano como hasta el momento no ha podido documentarse en otros poblados vecinos.  Su historia comenzó, no obstante, mucho antes, pues se sabe que el castro estaba ya fortificado en el siglo IV antes de Jesucristo.  Por aquel entonces, un pequeño GRUPO DE CABAÑAS, de planta circular y rectangular con esquinas redondeadas, de sala única y cubierta vegetal, se extendían al abrigo de las potentes murallas.  Chao Samartín.jpg (76944 bytes)Al exterior un PROFUNDO FOSO imposibilitaba el acceso al recinto por otro lado que no fuese el flanco sur, donde se abría la PUERTA DEL POBLADO.  Sus habitantes practicaban la agricultura, preparaban sus alimentos en cerámicas elaboradas sin torno y fabricaban utensilios de hierro y cobre como muestran los restos metalúrgicos hallados.
La incorporación de estos territorios al Imperio Romano habría de producir modificaciones radicales en las formas de vida de los habitantes del Chao Samartín.  Su privilegiada posición respecto a las minas de oro de la comarca y sobre la misma vía que comunicaba la capital lucense (Lucus Augusti) con la capital de los astures trasmontanos (Lucus Asturum, Lugo de Llanera) le proporcionó una RICA VIDA COMERCIAL y el acceso a productos de enorme prestigio.  En las cocinas del Chao Samartín, a fines del siglo I d.C., los alimentos se servían en juegos de VAJILLAS importadas de Zamora, Logroño o sur de Francia y las paredes de las casas se decoraban con VISTOSAS PINTURAS al estilo romano.  Calle 1.jpg (61802 bytes)La preocupación por mejorar las condiciones de salubridad provocaron el completo saneamiento de calles y plazas, bajo cuyos pavimentos de pizarra discurren CANALIZACIONES Y ALCANTARILLAS.  Calle 2.jpg (63861 bytes)Las calles pavimentadas del castro demuestran que, lejos de la idea de primitivismo y barbarie que domina la imagen de estos pueblos del norte, en buena medida, transmitida intencionalmente por los escritores clásicos para justificar la bondad de la empresa conquistadora, estamos frente a pueblos preocupados por alcanzar las condiciones de vida más cómodas e higiénicas.  En este ambiente, de innegable prosperidad, las murallas pierden su finalidad defensiva para convertirse en meros contrafuertes de un núcleo urbano en el que las antiguas cabañas dan lugar a construcciones más complejas, con varias plantas y cubiertas mixtas de entramado vegetal y losas de pizarra.  Plaza.jpg (25592 bytes)Una transformación a la que no resultaron ajenas la VIEJA SAUNA, y la GRAN PLAZA abierta frente a la puerta y camino de acceso al poblado.  Esta gran plaza enlosada constituye un espacio único, por el momento, en todos los castros conocidos.  Probablemente sea una versión rústica de los foros clásicos: centro de reunión, celebración, mercado, discusión, etc.  Sin embargo, la vida de esta comunidad, próspera y dinámica, habría de verse súbitamente truncada hacia la mitad del siglo II después de Cristo, cuando un violento terremoto asoló el poblado y arruinó definitivamente la historia centenaria del Chao Samartín, que nunca más volvería a ser habitado.

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