"…la reflexión y el metodismo detallista está impreso en toda su obra; a Blanco le gusta coger las luces y las sombras en sus puntos de origen, es un retratista de la naturaleza, es el pintor sin pausa y sin prisa, pinta lo que ve, lo retrata y lo mete en el lienzo; los colores fríos de la tierra imperan en toda su obra: verdor, frescura y cielos grises. Tanto el paisaje, las naturalezas muertas como las marinas, guardan el riguroso sentido de su escrupuloso detallismo. (…) Su obra expresiva exhala un cierto aire de romanticismo melancólico y de nostalgia asturiana. Es un pintor que sabe sentir (…) que tiene madera de pintor y estilo propio, por lo que su pintura es pintura que llena, que habla. Se podría calificar como pintura apta para todos los público y para todos los tiempos".
"Sin lugar a dudas ha creado o está creando un estilo propio, y su pensamiento autodidacta es altamente progresivo".
Juan Valverde de Llerena
(Maices, boletín cultural y mensual de Asturias, 1983)
"…su minucioso estilo, acaso semejante al del Cuatrocentto, de una mampostería pictórica y un virtuosismo botánico que a veces recuerda una lámina de Mutis. (…) Los óleos de Alberto Blanco tienen un indudable ambiente personal por el modo en que están tratados los colores y las formas".
Fernando Landeira
(La Voz de Asturias, 1989)
QUE TUS PAISAJES TIENEN, LLEVAN
Al pintor y amigo Alberto Blanco
Bien sé yo que tus paisajes tienen vida.
Que llevan el soñar del medio día.
Que tienen el sabor de mar y ría
Y olor de caracola derretida.
Que llevan flor del pájaro que anida
Revuelto con verdor de asturianía.
Y llevan la esperanza y la alegría
De esa tierra tan guapa y tan querida.
Pintor que con paleta y con pinceles
Recoges del campo sus primores
Y los fundes en ramos de laureles.
Un alba en sol naciente con colores
De gaitas y de tamboriles fieles,
Es la luz del amor de tus amores.
Juan Luengo Méndez